Cómo elegir un VPS para una VPN corporativa
Una VPN corporativa en un servidor alquilado une a los empleados, la oficina y los sistemas internos en una sola red privada. A través de ella, quienes teletrabajan acceden al programa de contabilidad, al servidor de archivos y al CRM, las sucursales intercambian datos por un enlace cifrado y los administradores entran en los servidores desde dentro de la red en lugar de hacerlo por un SSH expuesto a todo internet. También cifra la conexión de los portátiles en el Wi-Fi de hoteles, aeropuertos y cafeterías. Nada de esto requiere un servidor potente: lo que cuenta es el ancho de banda, el tráfico, el tipo de virtualización y cómo se reparten los accesos.
Protocolo: WireGuard, OpenVPN o IPsec
WireGuard es el más rápido y sencillo: configuración corta, claves en lugar de contraseñas y clientes para Windows, macOS, Linux, iOS y Android. Sirve para el acceso remoto de los empleados y para unir dos o tres oficinas. Requisitos y planes en la página VPS para WireGuard.
OpenVPN es más lento, pero también funciona por TCP, valida certificados de tu propia autoridad de certificación y se integra con LDAP o Active Directory, algo útil cuando las cuentas de los empleados ya se gestionan de forma centralizada. Cifra en un solo hilo, así que importa más la frecuencia del núcleo que el número de núcleos: consulta VPS para OpenVPN.
IPsec (strongSwan, IKEv2) es la opción habitual para unir sedes: lo admiten de serie los routers y cortafuegos de oficina y también los clientes integrados de Windows y macOS, de modo que los empleados no necesitan instalar nada.
Recursos según el número de empleados
- Hasta 10–15 personas: 1 núcleo y 1 GB de memoria bastan de sobra para WireGuard u OpenVPN con un panel sencillo de gestión de usuarios.
- De 15 a 50 personas: 2 núcleos y 2 GB, sobre todo con OpenVPN; cuando todo un departamento trabaja a la vez, un solo núcleo se convierte en el cuello de botella.
- Más de 50 personas o varias sucursales: de 2 a 4 núcleos, un puerto de 1 Gbit/s o más y un segundo servidor de reserva. Si cae la única pasarela, toda la empresa se queda sin sistemas internos.
- El disco apenas importa: 10–20 GB alcanzan para el sistema, la configuración y varios meses de registros.
La virtualización debe ser solo KVM. En OpenVZ y LXC no se pueden cargar módulos del kernel ni configurar por completo la pila de red, por lo que WireGuard e IPsec o no arrancan o funcionan despacio. La tabla de arriba ya muestra solo KVM.
Ancho de banda y tráfico
Por una VPN corporativa no pasan solo las peticiones a los sistemas internos: también exportaciones de informes, copias de seguridad, sincronización de archivos y videoconferencias. Diez empleados que trabajan con archivos compartidos y hacen llamadas gastan fácilmente varios cientos de gigabytes al mes, y la replicación entre sucursales suma terabytes. Por eso esta selección incluye planes sin límite de tráfico; todos están en la página VPS con tráfico ilimitado. Fíjate también en la velocidad del puerto: 100 Mbit/s se reparten entre todos los conectados a la vez, y un equipo o una oficina necesita 1 Gbit/s. En algunos proveedores «ilimitado» significa uso razonable y la velocidad puede reducirse con carga constante, así que lee las condiciones antes de pagar.
Dónde ubicar el servidor
Coloca la pasarela cerca de quienes la usan: la oficina, la mayoría de la plantilla o los sistemas internos a los que se accede. Cada diez milisegundos de más se notan en el escritorio remoto, el software de contabilidad y las llamadas de voz. Si el equipo está repartido por varias ciudades o países, mide el ping desde ellos hasta la IP de prueba o el looking glass del proveedor, porque la ruta hasta el mismo centro de datos cambia según el operador. Una empresa necesita una dirección IPv4 dedicada: los planes con NAT y dirección compartida son incómodos para aceptar conexiones entrantes de los empleados.
Registros, control de acceso y RGPD
Da a cada empleado su propia clave o certificado en lugar de una contraseña común: así, a quien deja la empresa se le corta el acceso en un minuto sin tocar a nadie más. Lleva un registro de conexiones (quién, cuándo y desde qué dirección), permite entrar en el propio servidor solo con claves SSH y cierra los puertos que no uses con un cortafuegos. Dentro del túnel, abre a cada grupo solo las subredes que necesita: a contabilidad, el programa financiero; a los desarrolladores, los servidores de pruebas.
Si por la VPN pasan datos personales de clientes o empleados, se aplica el RGPD. El proveedor pasa a ser encargado del tratamiento, así que necesitas un contrato de encargo del tratamiento con él, y un servidor dentro de la UE o el EEE simplifica el cumplimiento. Los registros de conexión con direcciones IP también son datos personales: fija un plazo de conservación en tu política interna y no los guardes más tiempo.